El nuevo técnico del Chelsea, Xabi Alonso, quiere que su equipo domine el balón, creando ataques en la mitad del campo del rival durante largos periodos.
Cuando tienen la posesión del balón, quiere que sus equipos se centren en realizar muchos pases cortos en la mitad del campo del rival.
Al posicionarse cerca de sus compañeros, los equipos de Alonso se agrupan alrededor del balón, lo que les permite presionar en bloque si pierden la posesión. Esto les permite recuperarla rápidamente y seguir ejerciendo presión ofensiva.
Debido a estas interacciones en espacios reducidos entre sus jugadores, el centro del campo puede llegar a congestionarse, pero esto es una peculiaridad deliberada del sistema de Alonso.
Desde el punto de vista de la conformación del equipo, Alonso buscará jugadores técnicos que se desenvuelvan bien en espacios reducidos, lo que permitirá a su equipo superar los bloques defensivos bajos y resistentes.
A pesar de contar con una estructura ofensiva general, se ha visto a Alonso otorgar libertad creativa a los jugadores con un talento excepcional dentro de su esquema de juego.
En el Leverkusen, a Florian Wirtz se le permitía moverse con libertad por todo el ancho del campo, y su calidad entre líneas lo convertía en el perfil de jugador perfecto para el planteamiento de Alonso.
Aunque no se adapta tan bien a jugar en espacios muy reducidos, existe la posibilidad de que Alonso confíe en un jugador de la calidad de Cole Palmer para que desempeñe un papel con mayor libertad.