Joan Laporta, presidente del FC Barcelona, se ha visto envuelto en un lío legal por una inversión de 100.000 euros relacionada con proyectos del Reus Deportiu (un club de las categorías inferiores de Cataluña) y una academia de fútbol en China. El caso ha sido noticia desde el año pasado. Ahora, Laporta finalmente ha abordado las acusaciones con franqueza.
La disputa se centra en una mujer que afirma haber sido engañada tras invertir en Core Store, con sede en Barcelona, y CSSB Limited, en Hong Kong. Su denuncia alega que le prometieron beneficios vinculados al ascenso del Reus a Segunda División y al lanzamiento de una academia juvenil inspirada en La Masia. Inicialmente, su denuncia fue desestimada, pero la Audiencia Provincial de Barcelona ordenó una investigación que ahora involucra a Laporta, al vicepresidente del Barça, Rafa Yuste, al exejecutivo Xavier Sala i Martín y al exdirectivo Joan Oliver.
En una vista judicial celebrada en enero de 2026, Laporta refutó las acusaciones. Insiste en que nunca firmó ningún contrato relacionado con las inversiones y que no tenía ninguna relación personal con la denunciante. «No participé en la firma de los contratos en los que se basan las alegaciones de los hechos investigados, como afirma la propia denunciante, a quien desconozco, en su denuncia», declaró Laporta. Señaló que, si bien su firma aparece en un documento de CSSB Limited, fue estrictamente como testigo.
“No soy, ni he sido jamás, representante o agente de CSSB Ltd., y por tanto, no he firmado –ni podría haber firmado- contrato alguno en su nombre, ni he autorizado la recepción de fondos destinados a dicha empresa.”
Laporta expresó su confianza en que la investigación lo exonerará y se reservó el derecho a tomar medidas contra la cobertura mediática que considere sesgada o inexacta. «Expreso mi plena confianza en que muy pronto se resolverá que no he participado en ningún tipo de engaño», añadió.
Según informes, el inversor aportó inicialmente 120.000 €, pero solo recibió 20.000 € de vuelta. Las inversiones se presentaron como dos oportunidades vinculadas: una para impulsar el ascenso del Reus en las distintas divisiones de fútbol y la otra para crear una academia china que intercambiaría jugadores con el club. Los informes alegan que Laporta, Yuste y otros exejecutivos del Barcelona estuvieron muy involucrados en la presentación de los proyectos.